Cuando Emmanuel Kant definió el concepto de ilustración como el paso de la condición de menor de edad a la de mayor de edad, con una descripción clara del significado de tales condiciones, nos invitó a hacer a un lado la malsana costumbre de vivir acomodados a la conducción de otros, para hacernos dueños y señores de nuestro ser. "Ten el valor de servirte de tu propio entendimiento", es una exhortación a la autodeterminación de la conciencia y la conducta. Ya no es admisible seguir esperando a que otro nos diga qué pensar y cómo hacer.
Lo que preocupa es constatar que, a pesar que desde la modernidad nos están recordando la invitación socrática de "conócete a ti mismo", seguimos apegados a la tendencia de imitar y esperar a que nos conduzcan. Esta reflexión es una invitación a cambiar de actitud.
Recuperemos nuestro valor, defendamos lo que somos y lo que tenemos, no dejemos que nos arrebaten la identidad...
En fin, seamos críticos... no traguemos entero!